F1 | Abu Dhabi 2016| Rosberg dejó de ser segundo

El día que Rosberg dejó de ser segundo

3.915 días después de su estreno oficial en la Fórmula 1 con un Williams-Cosworth, Nico Rosberg consiguió emular a su padre, Keke, y convertirse en campeón del mundo con 31 años. Es la segunda vez que un padre y un hijo conquistan la F1. Los primeros fueron Graham y Damon Hill hace ahora 30 años.

La victoria de Lewis Hamilton en Abu Dabi, la décima del año para el británico, fue estéril y no pudo evitar que su compañero de equipo culminase una temporada casi perfecta, la mejor de su carrera como piloto de F1, después de las decepciones de 2014 y 2015.

Hamilton tendrá que esperar un año más para tomarse la revancha e intentar sumar su cuarto título mundial. No lo tendrá fácil, porque el hijo del ‘finlandés volador’ ha demostrado que ya no se conforma con el papel de segundón. Rosberg nunca más será el escudero de Hamilton. Si el inglés se compara con su ídolo Ayrton Senna, el alemán quiere ser como Alain Prost.

Dos campeones en Mercedes para 2017
Ahora hay dos campeones en Mercedes, justo lo que deseaba la escudería de la estrella para demostrar al mundo que cualquier piloto podría conquistar la Fórmula 1 conduciendo sus monoplazas.

La maravilla híbrida desarrollada en Brackley ya es el coche más dominante de la historia de la competición.

Rosberg (Wiesbaden, Alemania, 27 de junio 1985) lo tenía todo para ser el eterno segundón. En 2014, después de cinco temporadas en Mercedes y cuatro más en Williams, se le escapó la mejor oportunidad de su vida. No pudo ser campeón con el Mercedes F1 W05 Hybrid, el monoplaza llamado a dominar una época. Después de un año muy regular, con cinco victorias, 15 podios y sólo dos ceros por averías mecánicas, al alemán le faltaron la ambición y la agresividad necesarias para derrotar a su compañero de equipo. En la última carrera de Abu Dhabi, que valía doble, ni siquiera puntuó tras una mala salida y los posteriores problemas de todo tipo en su coche.

Rosberg tenía al otro lado del garaje al piloto más talentoso de la última década, con una irrupción meteórica en 2007 y todas las cualidades necesarias para ser uno de los grandes, como demostró en 2008 convirtiéndose en el campeón más joven de la Fórmula 1 hasta la llegada de Vettel. El británico, en su segundo año con el equipo Mercedes, aprovechó mejor las impresionantes prestaciones de su monoplaza y ganó la primera gran batalla de la era híbrida.

En 2015 se repitió la historia, aunque esta vez la superioridad mostrada por Hamilton fue aún mayor. Conquistó su tercer título, el segundo con Mercedes, en Austin, con una suficiencia aplastante después de 10 victorias y con tres carreras aún por disputarse. Era la segunda gran decepción de Rosberg, condenado como parecía a ser el escudero de Hamilton, un campeón a la altura de Sebastian Vettel, Michael Schumacher o el propio Fernando Alonso. A Rosberg, en cambio, le tocaba la peor parte: inscribir su nombre junto al de Mark Webber, Rubens Barrichello, Giancarlo Fisichella o Felipe Massa, buenos pilotos que, sin embargo, siempre estuvieron a la sombra de otros mucho mejores. Hasta este domingo.

Han pasado más de tres décadas desde que el primer Rosberg conquistara el Mundial de 1982 en Las Vegas, con casi 34 años de edad y una sola victoria en todo el campeonato. A diferencia del padre, el hijo ha ganado nueve carreras de 21 posibles, aunque también tuvo que esperar hasta la última cita del calendario para proclamarse campeón.

Rosberg todavía no había nacido cuando su padre se proclamó campeón del mundo en el Gran Premio de Las Vegas de 1982, la última prueba de la temporada. Keke sólo ganó una carrera de 16 posibles, la antepenúltima en Suiza, lo que le dio el empujón definitivo para superar a Didier Pironi en la clasificación general.

Hasta la carrera de Dijon, Keke sólo había conseguido tres segundos puestos detrás de Niki Lauda, John Watson y Elio de Angelis. Estaba destinado a ser otro segundón, pero en Suiza asaltó la banca y en Las Vegas consiguió el premio gordo. Ahora su hijo Nico, campeón de la GP2 Series en 2005, ha vuelto a llevar el apellido Rosberg a lo más alto. Estirpe de campeones.

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